Eso también nos pasa: a veces extraño la escuela que conocí
Inicio » Entre maestros » A veces extraño la escuela que conocí
Muchos docentes han pensado alguna vez: “extraño la escuela que conocí”. Quizá detrás de esa sensación hay más de lo que parece.
Hay momentos en la vida docente donde aparece una frase que quizá no siempre decimos en voz alta.
Sucede durante una reunión.
Mientras observamos una dinámica nueva en el aula.
Cuando intentamos comprender ciertas formas de relacionarse de nuestros estudiantes.
O cuando sentimos que algunas cosas ya no funcionan como antes.
Y entonces pensamos:
“Extraño la escuela que conocí.”
La interpretación rápida suele aparecer casi de inmediato.
“Me estoy volviendo resistente al cambio.”
“Me estoy quedando atrás.”
“O quizá simplemente todo era mejor antes.”
Pero tal vez la experiencia es un poco más compleja que eso.
Porque muchas veces no extrañamos únicamente una escuela distinta. También estamos intentando comprender cómo enseñar dentro de una escuela que cambia constantemente.
A veces no extrañamos el pasado. Extrañamos la sensación de comprender mejor el mundo escolar que habitábamos. Es que a muchos docentes dicen Ya no enseño igual que cuando empecé.
Cuando algo en la escuela deja de sentirse familiar
La escena suele ser bastante cotidiana.
Escuchamos expresiones que antes no existían.
Aparecen tecnologías nuevas.
Cambian las formas de comunicarse.
Los estudiantes se relacionan de maneras que no siempre entendemos completamente.
Las familias tienen expectativas distintas.
Y la escuela parece moverse a un ritmo diferente al que conocimos cuando comenzamos nuestra trayectoria.
Entonces aparece una sensación difícil de explicar.
No necesariamente rechazo.
No necesariamente enojo.
Más bien una especie de extrañeza.
Como si estuviéramos enseñando dentro de un espacio que sigue llamándose escuela, pero que ya no funciona exactamente bajo las mismas reglas culturales que aprendimos a reconocer.
Y quizá por eso esta experiencia resulta tan común.
Porque enseñar también implica convivir con cambios que muchas veces ocurren más rápido de lo que alcanzamos a procesar. Muchos docentes fuimos formados bajo un modelo y una sociedad que el día de hoy ya no existen, es por eso que sentimos la nostalgia de La escuela que me enseñaron y la escuela que encontré.
La interpretación rápida que solemos hacer
Cuando aparece esta sensación, solemos construir explicaciones inmediatas.
Pensamos:
- “Los estudiantes ya no son como antes.”
- “La escuela ha cambiado demasiado.”
- “Antes había más respeto.”
- “Ahora nadie presta atención.”
- “Las cosas funcionaban mejor antes.”
Y aunque estas ideas pueden surgir de experiencias reales, muchas veces simplifican fenómenos mucho más amplios.
Porque cuando sentimos que algo se vuelve difícil de comprender, es normal buscar referencias conocidas.
El problema aparece cuando comenzamos a interpretar cualquier transformación únicamente como pérdida.
Porque entonces dejamos de preguntarnos qué otras cosas también están cambiando.
Y qué nuevas tensiones están apareciendo detrás de esas transformaciones.
Lo que quizá no estamos viendo
Tal vez la sensación de extrañar la escuela que conocimos no habla únicamente de nostalgia.
También puede hablar de velocidad.
De la rapidez con la que cambian:
- las tecnologías,
- las formas de comunicación,
- las expectativas sociales,
- las dinámicas familiares,
- y las experiencias culturales de quienes habitan la escuela.
Muchas veces enseñamos a estudiantes que crecieron en contextos profundamente distintos a los que conocimos nosotros.
No mejores.
No peores.
Distintos.
Y comprender esas diferencias no siempre resulta sencillo.
Porque cada transformación obliga a revisar muchas certezas que antes parecían estables.
Quizá por eso algunos cambios producen incomodidad.
No necesariamente porque los rechacemos.
Sino porque todavía estamos intentando comprender qué significan. Entonces a veces poco a poco vamos teniendo una distancia entre La docencia que imaginé y la que terminé construyendo.
La tensión docente detrás de la escena
Hay algo emocionalmente desafiante en esta experiencia.
Porque gran parte de la seguridad profesional se construye sobre aquello que conocemos.
Sobre lo que entendemos.
Sobre lo que sabemos interpretar.
Y cuando la escuela cambia, también cambian muchas de esas referencias.
Entonces aparecen preguntas que rara vez se nombran directamente:
- ¿Sigo entendiendo a mis estudiantes?
- ¿Estoy logrando conectar con ellos?
- ¿La escuela que aprendí a habitar sigue existiendo?
- ¿Cómo enseño cuando muchas de mis referencias ya no parecen suficientes?
Y quizá por eso esta experiencia genera tanta ambivalencia.
Porque no se trata únicamente de cambios externos.
También toca nuestra identidad docente.
La forma en que entendemos nuestro papel dentro de la escuela.
Suscríbete y forma parte de esta comunidad docente.
Apertura comunitaria
¿Hay algo de la escuela que conociste que todavía extrañas cuando enseñas hoy?
Preguntas para reflexionar
- ¿En qué momentos has sentido que la escuela actual funciona de manera muy distinta a la que conociste?
- ¿Cuántas veces interpretamos ciertos cambios únicamente como pérdida antes de intentar comprenderlos?
- ¿Qué transformaciones de la escuela contemporánea te siguen generando más preguntas que respuestas?
Pequeña relectura reflexiva
Tal vez cuando decimos que extrañamos la escuela que conocimos no siempre estamos hablando del pasado.
Quizá también estamos hablando de una necesidad profundamente humana: la necesidad de comprender el mundo que habitamos.
Porque enseñar implica interpretar constantemente.
A nuestros estudiantes.
Nuestros contextos.
Nuestras instituciones.
Y también las transformaciones que atraviesan la escuela.
Por eso quizá la pregunta no es únicamente si la escuela cambió.
Tal vez la pregunta también es cómo seguimos aprendiendo a leer una escuela que continúa transformándose frente a nosotros.
Sigamos dialogando sobre …
📚 Serie. La docencia que nos está tranformando
📚 La realidad a la que nos enfrentamos
💬 Lo que nadie te cuenta sobre los primeros años como docente
💬 Cuando descubrí que enseñar no era lo que imaginaba
💬 La escuela que me enseñaron y la escuela que encontré
💬 ¿Y si ser docente significa algo distinto para cada generación?
💬 A veces extraño la escuela que conocí







